Clasificaciones medio conocidas

Cuando se hace referencia a hoteles, se busca siempre la referencia de “cuántas estrellas tiene” y esta clasificación puede confundir, porque en algunos lugares del mundo existen clasificaciones como los Diamantes o Gran Turismo, etcétera.

En México, la clasificación oficial de los hoteles la establece el Sistema de Clasificación Hotelera, coordinado por la Secretaría de Turismo, y en ella se indican los criterios que distinguen a los diferentes tipos de hoteles que existen en nuestro país.

La clasificación vigente es la siguiente:

  • Hoteles de una estrella: Son hoteles pequeños, manejados por los propietarios, que tienen un lugar agradable y están localizados cerca de lugares de atracción con servicio de transporte accesible.
  • Hoteles de dos estrellas: Son hoteles de tamaño medio y con buena ubicación, los cuales prestan servicio de teléfono y televisión en los dormitorios.
  • Hoteles de tres estrellas: Estos hoteles incluyen estancias grandes con decoraciones especiales y recepciones con decoración muy característica. El tamaño de los hoteles puede variar mucho y cuentan con restaurantes que ofrecen variedad de alimentos.
  • Hoteles de cuatro estrellas: Son hoteles grandes con recepciones confortables, habitaciones con mejores instalaciones y excelente servicio de restaurante.
  • Hoteles de cinco estrellas: Son hoteles que ofrecen los más altos niveles de comodidad y servicio, con estancias y habitaciones suntuosas y los más exquisitos menús en alimentos y bebidas, cumpliendo las rigurosas exigencias del cliente.

Lo que llama la atención de esta clasificación es que entre las características de cada clase, todo se define por cualidades muy subjetivas.

Realmente, cuando se clasifica el tipo de hotel por parte del SCH, se aplica un sistema de puntuación que involucra factores más precisos de servicio, instalaciones y atención del personal que labora en él.

El sistema de puntuación otorga puntos de acuerdo a las características del hotel y el hotel recibe “medias estrellas” por cada 130 puntos que acumula y va aumentando el número de medias estrellas por incrementos de 130 puntos.

Por ejemplo, un hotel que tiene menos de 130 puntos, será un hotel de media estrella, en tanto un hotel que obtuviera más de 260 puntos y menos de 390, tendría una estrella y media.

Para tener una idea más precisa de la clasificación, se puede establecer como sigue:

  • De media estrella a estrella y media: Es un hotel con habitaciones pequeñas y sencillas con una cama, una mesa, una silla y un baño.
  • De dos estrellas a dos y media: Tienen habitaciones más grandes con las facilidades anteriores, servicio de alimentos y bebidas con menús básicos en ciertos horarios.
  • De tres a tres y media estrellas: Los cuartos son amplios y pueden incluir un sillón, una mesa, una televisión, teléfono y un baño cómodo sin lujos. Los alimentos tienen una variedad más amplia.
  • De cuatro estrellas a cuatro y media: Las instalaciones son cómodas, con estancias y áreas de esparcimiento y espera con algunas facilidades. Las habitaciones son grandes y decoradas; incluyen accesorios como plancha, secador de cabello, ganchos, clóset, televisor con programación de paga y varios tipos de habitaciones, dentro de las cuales puede haber algunas con jacuzzi. Los servicios incluyen servicio al cuarto, lavandería, centros de negocios, tiendas y lugares de esparcimiento.
  • Cinco estrellas: Tiene instalaciones y servicios de lujo. Cuenta con albercas, gimnasio, personal capacitado para atención de huéspedes, varias alternativas para la comida y suelen contar con cocina gourmet o especialidades de la zona, servicios de guarderías, animadores infantiles, centro de negocios, por ejemplo.

En esta clasificación no se consideran calificaciones con Diamantes o Gran Turismo, las cuales estarían dentro de las Cinco estrellas, como podrían ser por ejemplo los hoteles en Cancún de cinco estrellas, que están a la altura de muchos hoteles de primera clase en otros países.

Existen otras calificaciones que consideran infraestructuras como las de los países árabes, que definitivamente corresponden a realidades inexistentes en nuestro país.

La próxima vez que busques un hotel, ya tendrás elementos para identificar mejor lo que podrás encontrar.

¿Qué experiencias te han dejado tus viajes?

Dicen que la mejor forma de aprender es viajando y creo fervientemente en esa observación. Hace un par de años, viaje hacia el viejo continente, de México a París y me hospedé en un hotel módico en el centro de la ciudad.

Si bien era módico, resultó un lugar un tanto peculiar, ya que era un hotel en una construcción muy antigua, con techos altos donde el balcón daba a la calle principal.

hoteles antiguosNo era una habitación muy grande, ya que los espacios en esa zona del país son muy cotizados, mas sí contaba con un pequeño baño improvisado, ya que claramente se veía que fue hecho ex profeso.

Lo que más me llamó la atención fue la cama, una cama primorosa como las que aparecen en los cuentos de princesas, con cuatro barrotes altos, adornados con unas hermosas cortinas entre ligeras y trasparentes.

Era un toque, desde mi punto de vista, muy femenino, que no lo había visto en vivo y a todo color en ninguna casa mexicana.

En fin, después de este bello momento, donde pasé un par de noches como princesita de cuento, comiendo delicioso, fuera lo que fuere, en donde fuere, siempre acompañada del vino de la casa.

¡Santas delicias! Después era rematar con un café negro… negro como la noche y tan cargado que levantaba a cualquier muerto. Nunca he sentido mi estómago de lo más liviano y agradecido.

Después de aquí me dirigí a mi siguiente destino en Bruselas.

En el hotel de Bruselas me esperó otra sorpresa interesante. Era un cuarto mucho más amplio, con techos más altos y los ventanales, por consiguiente, eran enormes.

Ahí las cortinas eran como de terciopelo pesado, con unas grecas interesantes. No me imagino cómo las lavan, comenzando desde cómo las descuelgan.

hotel
En fin, este hotel se percibía un tanto más antiguo que el de París. Por ejemplo, aquí el baño se encontraba en el corredor; las puertas bien pudieron pertenecer al siglo XIX y la decoración… entre antigua con toques de modernidad.

Lo mejor fue el desayuno. El comedor era una mesa en común, donde nos proporcionaron nuestros cubiertos y colocaron una gran variedad de quesos, jamones, mantequilla y sendas hogazas de pan, todo al centro de la mesa.

Cada comensal iba rebanando las longas de pan a su gusto, tomaba trozos del o los queso que le apetecieran, o jamón o mantequilla, éramos libres de elegir y lo acompañábamos con café.

Es interesante percibir los nuevos sabores de tierras distintas a nuestro terruño, mas te puedo decir que no había comido nada similar en ningún lado, fueron sabores únicos que solo de recordarlos, quiero regresar.

Aquí el reto fue el poder interactuar con los comensales, porque todos veníamos de diferentes países y por ende diferentes idiomas. Eso supone que podría ser una barrera, mas pensé que con mi rudimentario inglés podría valerme para “sobrevivir el desayuno”.

Mi sorpresa fue creciendo cuando cada uno de los huéspedes sabía por lo menos 3 idiomas y todos ellos hablaban un perfecto español, por lo que el inglés no tenía cabida.

Mientras yo bien podía platicar con cada uno en español, entre ellos bien podían estar hablando en francés, o alemán o el más raro que he escuchado hasta el momento, el flamenco.flamenco

Creo que ese par de días en tan singular hotel, compartiendo el desayuno en una gran mesa con personas de diferentes ideologías, idiomas y cultura fue de lo más enriquecedor.

Además de que los quesos junto con el pan y ese café cargado eran unas delicias.

Vaya, solo te he hablado del hospedaje y comida y nada de lo que visité… Bien, estas fueron esas pequeñas anécdotas que le dieron ese plus a un viaje tan largamente esperado y que se pasó tan rápido, como suele pasar con todo lo bueno.

Y a ti, ¿qué experiencias te han dejado tus viajes?

Viajando a la mexicana

En una ocasión, realicé un viaje a Estados Unidos por trabajo y en el vuelo de regreso, mis compañeros de los asientos contiguos eran una pareja alemana que venía a México a pasar sus vacaciones.

La plática entre nosotros se dio cuando se percataron de que yo era mexicano y me preguntaron algunas cosas que no entendía acerca de una guía de turistas que venían estudiando con anterioridad.

extranjeros en MéxicoEllos comenzaron a estudiar acerca de México desde hacía año y medio, pues estaban planeando sus vacaciones en nuestro país y habían revisado varias guías, estudiado un poco de español.

Ellos realmente sabían lo que querían conocer durante su estancia de tres semanas en la Ciudad de México y en San Cristóbal de las Casas.

De alguna forma yo sabía que para muchos europeos en particular, prepararse para sus vacaciones era algo que hacían con mucha seriedad y disciplina para tener una estancia bien aprovechada.

Antes de la plática que comentaba, no me había puesto a pensar si nosotros los mexicanos nos preparamos para nuestros viajes.

Cuando joven, en más de una ocasión fui de paseo con amigos y recuerdo que al llegar a nuestro destino, más de uno llegó a preguntar ¿y aquí que hay que ver?

Después de hacer una modesta encuesta con conocidos y amigos, me he dado cuenta de que muchos de ellos suelen ver cuando tienen oportunidad de tomar vacaciones y eligen un destino.

Compran los boletos mediante alguna agencia de viaje un par semanas antes y al llegar se informan sobre qué cosas pueden hacer, planeando sus actividades durante la primera comida o cena que hacen al llegar a su destino.

Pocos fueron los que realmente planean unas vacaciones eligiendo un destino porque ahí se encuentra una o varias atracciones en particular.

Dentro de ese pequeño grupo, cuando saben a dónde desean ir, suelen comprar sus boletos con meses de anticipación, aprovechando precios muy bajos que se llegan a dar en las aerolíneas.

viajarPor ejemplo, si se compran los boletos en enero para viajar en junio o comprar en octubre para viajar en diciembre, se suelen encontrar buenas opciones y así comienza desde ese momento la aventura del viaje.

Según me comentaban, el mayor ahorro está en los boletos de avión, pues se pueden comprar en la cuarta o quinta parte de su precio normal y en especial me mencionaron promociones Interjet, Volaris o Magnicharters como las que llegan a ofrecer mejores tarifas.

Todo es cuestión de estar pendiente y una ventaja es que suelen hacerlo durante las mismas épocas del año, facilitando a la gente encontrar alternativas baratas, no solo para vuelos nacionales sino para destinos fuera del país.

Actualmente existen muchos sitios en internet que permiten comparar precios entre las diversas aerolíneas, lo cual ayuda como referencia para saber cuándo algo está barato o tiene letras chiquitas.

El hospedaje no ofrece muchas alternativas para estancias relativamente cortas, algunos hoteles hacen promociones con tarifas bajas que incluyen transporte aéreo y alimentos.

En cuanto a las atracciones que ofrece un lugar, hay algunas que funcionan únicamente en determinadas épocas del año y debe ser frustrante llegar y enterarse que llegamos a visitar un lugar que está cerrado y que abre dentro de un mes.

Como mexicanos, no nos distinguimos precisamente por ser disciplinados por naturaleza, mas sí podemos ir haciéndonos de buenos hábitos que pueden marcar la diferencia al momento de unas vacaciones para hacernos la vida más grata.

¿Siempre lo mismo?

turismo

A todos nos encanta salir de vacaciones y descansar un poco del estress laboral o simplemente nos gusta consentirnos, me han tocado personas que se comunican con nosotros y nos piden un poco de asesoría sobre hoteles, ya no quieren el clásico hotel a un lado de la playa y barra libre, quieren hoteles mas exclusivos, que no haya mucha gente en la alberca y que enserio se pueda descansar.

En Baja California Sur existe un hotel llamado Arriba la Roca que se encuentra en la cima de una gran roca como su nombre lo indica, es un hotel ubicado a 20km de Todos Santos, cuenta con una piscina al borde del acantilado que sin duda te dejara sin palabras.arriba-de-la-roca

El señor Edward Willis James era un multimillonario escultor del tipo surrealista que llego a México a construir un sueño al borde del Rio Santa Maria esto en Xilitla, cerca de esa hermosa obra creada por este escultor se encuentra la posada James es un hotel de solo 10 habitaciones pero que te maravillara por lo increíble de la naturaleza.posada James

Por ultimo mi favorito es el hotel Cantil en Xalapa, Veracruz, ¿Te gustaría dar una vuelta por el cielo? este se encuentra en un acantilado y cuenta con muchos actividades extremas para sus huéspedes, te puedes aventar de parapente, hacer rappel o algo mas tranquilo un viaje en cuatrimoto. Por eso es mi favorito, involucra lo extremo y a quien no le gusta la adrenalina.hotel cantil